Desde 2023, los autónomos cotizan según sus rendimientos netos reales. El sistema tiene 15 tramos: la cuota va de unos 200 euros al mes en el más bajo a cerca de 600 en el más alto, a lo que se suma el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
Cómo funciona
- Previsión. Al darte de alta, y a lo largo del año, eliges la base de cotización según los rendimientos netos que esperas tener.
- Cambios. Puedes cambiar de base hasta seis veces al año si tus ingresos van mejor o peor de lo previsto.
- Regularización. Cuando Hacienda comunica a la Seguridad Social tus rendimientos reales, se compara lo cotizado con lo que correspondía.
Qué pasa en la regularización
- Si cotizaste de menos, tendrás que pagar la diferencia, sin recargo si lo haces en plazo.
- Si cotizaste de más, la Seguridad Social te devuelve el exceso.
Cómo se calculan los rendimientos
Se parte de los ingresos menos los gastos deducibles, y se aplica una deducción por gastos genéricos (del 7 % en general, y del 3 % para los autónomos societarios y algunos colectivos). Para los socios de sociedades se suman además las retribuciones y, en su caso, los dividendos.
Consejos
- Revisa tus ingresos cada trimestre y ajusta la base si hace falta.
- Guarda las facturas de gastos: reducen los rendimientos y, con ellos, la cuota.
- Ten en cuenta que cotizar más mejora tu futura pensión y tus prestaciones.
Las bases y cuotas exactas de cada año las fija la Orden de cotización. Te ayudamos a elegir bien tu tramo: consúltanos.